La banca se divorcia de los fondos para recuperar el control de sus inmobiliarias

Los bancos que hace tres años vendieron la gestión de sus inmobiliarias a fondos como Apollo, Värde o TPG están viendo cómo recuperar el control para hacer su propio negocio

Apenas tres años después de haber vendido a grandes fondos internacionales la gestión de sus inmobiliarias, los grandes bancos españoles están inmersos en un movimiento generalizado de intentar recuperar el control de estas sociedades y, con él, lograr libertad absoluta para vender sus inmuebles por otras vías.

¿El motivo? Fundamentalmente dos. Por una parte, consideran que existenfórmulas más rentables de ir soltando ladrillo sin penalizar su capital, y por otra, quieren ahorrarse las comisiones de gestión que tienen que pagar a los fondos por llevar las riendas de estas inmobiliarias, conocidas en la jerga del sector como ‘servicers’ y cuyos honorarios crecen conforme aumenta el volumen de activos gestionados.

Echemos la vista atrás. En diciembre de 2012, Banesto acordó la venta de Aktua a Centerbridge; en septiembre de 2013, Caixabank vendió a TPG el 51% Servihabitat y Bankia el 100% de su inmobiliaria a Cerberus; dos meses después, Santander llegó a un acuerdo con Apollo para traspasarle el 85% de Altamira y Popular cedió a Värde y Kennedy Wilson el 51% de Aliseda. Sabadell y BBVA, los otros dos grandes bancos nacionales, optaron por seguir gestionando estos activos de manera interna: el primero a través de Solvia, y el segundo, con Anida.

Artículo de R. Ugalde en El confidencial

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